CELEBRAN LA TRADICIÓN DE LA COFRADÍA DE LA GUADALUPANA
𝗭𝗮𝗰𝗼𝗮𝗹𝗰𝗼 𝗱𝗲 𝗧𝗼𝗿𝗿𝗲𝘀, 𝗝𝗮𝗹𝗶𝘀𝗰𝗼 – El 12 de marzo, la comunidad de Zacoalco de Torres se unió para celebrar la festividad anual de la Cofradía Guadalupana, una tradición arraigada que se remonta a la década de 1960. Este año, la familia Colima Arce, siguiendo el legado de su padre, Basilio Colima Carraman, uno de los cofrades fundadores, estuvo al frente de la organización. La participación activa de nuevas generaciones asegura la continuidad de esta rica tradición.
La celebración comenzó a las 8:00 am con una misa de agradecimiento en una ermita instalada frente a la casa de los Colima Arce, por la calle Rayón. El Padre Jesús Hernández Vargas ofició la misa en memoria de los cofrades fallecidos. Tras la ceremonia, se ofreció un desayuno de menudo a todos los asistentes.
Durante el día, en la casa de la familia Colima Arce, se preparó el "principal": atole, picadillo, sopa de arroz y pan. El atole se cocinó en un gran cazo, mientras que el picadillo y la sopa de arroz se prepararon en cazuelas de barro. El pan, ya listo con anticipación, completaba este festín tradicional. Al mediodía, comenzó la entrega del "principal" a aquellos que el año pasado habían recibido una ayuda económica de la cofradía. Estos devotos devolvieron el doble de la cantidad recibida (por ejemplo, quien recibió 500 pesos, devolvió 1000), recibiendo a cambio el "principal".
A las 6:00 pm, una peregrinación de cofrades y devotos, acompañados de música y danza, partió hacia la casa de la familia que organizará la fiesta el próximo año. El encuentro estuvo marcado por la alegría, el confeti y las cuelgas compartidas.
De regreso en la ermita, se realizó la coronación de la familia Colima Arce y de los nuevos encargados de la festividad, la familia Cortes Rivera. A las 8:00 pm, la cofradía se reunió para hacer un balance económico y la entrega formal del fondo y los símbolos de la celebración a los nuevos anfitriones.
La fiesta concluyó con la tradicional quema de un castillo y la quema de pirotecnia, un final vibrante para una celebración que refleja la profunda devoción a la Virgen de Guadalupe y la fortaleza de las tradiciones en Zacoalco de Torres.